Clube de Adictos a Deep Purple

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Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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martes, 12 de julio de 2016

Paul Shortino.


Hace unas semanas planteábamos por aquí la necesidad de comentar unas palabras sobre  ese gran cantante que responde al nombre de Paul Shortino y qué mejor momento ahora que todavía están recientes sus recientes actuaciones del pasado mes de Junio en Madrid y Barcelona con King Kobra.

                                                                   King Kobra.

Shortino puede que sea uno de los cantantes más poco reconocidos dentro del circuito del Hard Rock y esto resulta bastante injusto puesto que, pese a no ser uno de esos cantantes definitivos y más grandes que la vida, es poseedor de una voz muy personal. Un tono grave que modula con maestría y que rompe en unos rasgados ideales para acompañar ese tipo de canciones que tanto nos gustan. Su tono natural resulta idóneo para temas densos y en clave bluesy, pero también tiene una elegancia natural para modular y llenar de matices cada línea vocal que afronta. No es una voz de agudos, desde luego, pero cuando sube de tono y rompe hace que la canción gane muchos enteros; sobre todo para los que nos gustan esos temas que van creciendo en intensidad hasta que explotan en algún momento determinado. La mezcla perfecta entre garra y sensualidad.


Paul Shortino ha puesto su voz en distintos grupos a lo largo de todos estos años. Se dio a conocer con su grupo de siempre, los Rough Cutt. Se trata de una especie de grupo americano de Hard Rock que ha adquirido la categoría de culto con el paso de los años, nunca alcanzó el éxito pero es bien conocido por todos los amantes del género. El empujón para el grupo de Shortino vino de la mano de Ronnie James Dio; sí, nuestro añorado vocalista y su entonces mujer/mánager/arpía Wendy les escucharon, vieron su potencial y decidieron apadrinarles –Paul sigue mostrando su agradecimiento y reconocimiento a la figura de Ronnie, al que llama su ídolo y amigo, acordándose de él en conciertos como el del otro día en Madrid con King Kobra y que dice mucho de su calidad humana-.

                                                                  Rough Cutt.

                         Paul Shortino en Los Angeles durante el Memorial por la muerte de Ronnie James Dio.

Tras la historia de Rough Cutt, nuestro hombre pasó a formar parte de Quiet Riot. Sustituyó al malogrado cantante Kevin Dubrow, al que echaron sus propios compañeros hartos de su insufrible actitud de estrella. Con ellos grabó el estupendo pero poco reconocido disco titulado “Quiet Riot”, lleno de grandes canciones y que, en un mundo justo, les hubiera encumbrado de nuevo al estrellato. “Stay with me tonight”, la canción que abre el álbum, es un temazo que merece la compra del disco por sí solo. Editaron un vídeo en directo de su gira de presentación en el que, desgraciadamente, la voz de Shortino no estaba en buen momento. El tema de los cantantes siempre ha sido muy delicado, con coger un ligero resfriado ya no puedes cantar. Por otro lado, un tipo de voz como la de Paul y su manera de interpretar se resiente mucho si no está al cien por cien. Estos problemas con la voz también los arrastró en el directo en solitario que sacó años más tarde bajo el título de “Booked, Toured And Released”. Por el contrario, las tres oportunidades que he tenido de verle en directo me ha llamado la atención por lo bien que ha cantado; esa voz llena de pasión, de Soul

                                             Quiet Riot: "Stay with me tonight". Vídeo clip oficial.

                                                   Kevin Dubrow y Paul Shortino. 

También colaboró en un proyecto con Mitch Perry, el estupendo guitarrista que acompañó a Michael Schenker en el primer disco de la McAuley Schenker Group, llamado Badd Boyz. Pese a montar un puñado de canciones más que recomendables no lograron encontrar contrato discográfico y abandonaron el proyecto. Los temas se acabaron publicando años después en un disco de Mitch Perry y se volvieron a recuperar más adelante bajo el nombre original del grupo.


Paul Shortino también ha grabado distintos discos en solitario, de mucha calidad todos, aunque el mejor es, sin duda alguna, “Back On Track”. Este disco lo sacó en compañía del guitarrista Jeff Northrup y lo volvió a reeditar años después con el añadido de temas extra. El cd es de lo mejorcito que ha grabado Paul y canta que se sale. Para muestra tenemos el estupendo tema "Bye bye to love", con un final de órdago en el que Paul demuestra por qué es tan bueno.

                                                  P. Shortino feat J.Northrup: "Bye bye to love".

En la actualidad Shortino compagina su labor de vocalista en King Kobra con colaboraciones en musicales y reuniones de artistas en Norteamérica, algo que se encuentra muy de moda últimamente en Las Vegas o New York. Así mismo realiza otras colaboraciones puntuales cuando son requeridos sus servicios, hace unos años actuó en directo en España acompañando a Carmine Appice y a Javier Vargas bajo el logotipo de VBA (Vargas-Bogert-Appice) en un intento de emular el fantástico álbum que publicó en los setenta el grupo BBA (Beck-Bogert-Appice). Todo un luchador, curtido en mil y una batallas musicales.




martes, 7 de junio de 2016

King Kobra en España 2016.


Sorprendentemente el grupo del batería Carmine Appice –hermanísimo mayor de Vinnie Appice, el batería con la pegada más salvaje que haya escuchado jamás- actúa en territorio español durante este mes de Junio. Es la segunda vez que King Kobra toca en directo en nuestro país, la primera vez lo hizo junto con el grupo Niágara en la mítica y desaparecida Sala Canciller allá por el año ochenta y seis.

Al interés por escuchar en directo a este grupo se le tiene que sumar que se presentan prácticamente con la formación original. Carmine Appice viene acompañado por los otros miembros clásicos David Henzerling o David Michael-Philips a la guitarra y Johnny Rod al bajo. Como cantante les acompaña Paul Shortino, todo un garante de clase, potencia y buen gusto a la voz.


Este grupo lo montó el hiperactivo Carmine Appice a mediados de los añorados años ochenta. Su propuesta de buen Hard Rock con melodías ganadoras estaba plenamente de moda en esos años en los que este tipo de música copaba las listas de éxitos y de ventas. La trilogía compuesta por sus primeros discos: “Ready To Strike”, “Thrill Of A Lifetime” y “King Kobra III” ilustra perfectamente la capacidad musical que atesoraba este combo musical y ha quedado para la historia como su música más representativa. Poco después se separaron para volverse a juntar fugazmente en los albores del nuevo siglo y de nuevo hace unos escasos seis años con el cantante Paul Shortino como mano derecha del inefable Appice
 
Aunque nunca consiguieron alcanzar la anhelada primera división del mercado musical dentro del Hard Rock, lograron disfrutar de merecido momento de éxito principalmente gracias al tema "Never say die". Esta canción apareció en la banda sonora de la peli "Iron Eagle" y fue un éxito en la Norteamérica de mediados de los ochenta. No todo el mundo tiene la habilidad para componer un tema que triunfe en las listas de éxitos y eso es de reconocer, más allá de que te guste más o menos el catálogo del grupo.


Recuerdo perfectamente cómo me quedé prendado de este grupo cuando escuché por primera vez el tema “Dream on”, una maravillosa canción que no tiene nada y lo tiene todo a la vez; de esos escasos casos en los que se produce la comunión perfecta. Seguro que no la tocan en la gira. Este corte se incluía en su segundo disco “Thrill Of A Lifetime” -el de la montaña rusa, como se le solía denominar en aquellos años-,  que siempre se ha considerado como el menos afortunado de la trilogía por la comunidad rockera. No lo entiendo, contiene un ramillete de canciones que te ponen firme. Supongo que ese sonido comercial jugó en su contra en esos años ochenta en los que el público heavy miraba con lupa cualquier atisbo de melodía en cada canción para ver si no superaba los baremos de comercialidad que consideraban dignos. En caso de rebasar el límite, el tema de turno iba a parar al denostado y ridiculizado cajón de la música pastel.

                                                             King Kobra: "Dream on".

El motivo para esta nueva gira en directo es la celebración del treinta aniversario de uno de sus temas más conocidos, hablamos de “Never say die”. Como hemos comentado, esta canción lideraba la banda sonora del film “Iron Eagle” aparecido en 1986 y, junto a canciones como “Ready to stirke” o “Hunger”,  le permitió a King Kobra disfrutar de su minuto de fama en el show business. La peli llevó por título en España “Águila De Acero” y obtuvo unos buenos beneficios durante su estreno en los cines norteamericanos de la época. Esta canción también aparecía en el antes mencionado “Thrill Of A Lifetime” y, en efecto, su vídeo clip es tan deliciosamente kitsch como nos podíamos de aquellos años.

                                                         King Kobra: "Never say die".

Esta peculiar gira de aniversario consta solamente de cuatro fechas, siendo dos de ellas en territorio español. Desde luego que si nos dicen a cualquiera de la generación de los nacidos en la década de los setenta que íbamos a poder ver en directo a King Kobra en pleno siglo veintiuno, seguro que no nos lo hubiéramos creído; de hecho yo mismo hubiese apostado hasta mi alma en contra. Caprichos del destino. En un país como España, al que no venía ni el tato si hablamos en términos de grupos de Rock, en estos últimos años estamos teniendo la fortuna de presenciar actuaciones exclusivas de bandas famosas en los ochenta o noventa y que se han vuelto a juntar obteniendo un ligero reconocimiento actual -siendo muy, pero que muy positivo con esta afirmación-; hace tan solo unos días tuvimos el enorme privilegio de presenciar encima de un escenario madrileño a los buenísimos Hardline con esa fuerza de la naturaleza que es el cantante Johnny Gioeli, por ejemplo.

                                                            King Kobra clásicos.

El grupo de Carmine Appice, pese a su relativamente corta trayectoria, ha vivido unas cuantas situaciones y circunstancias peculiares y propias de este mundillo tan disfuncional como fascinante. Pese  a formar parte de lo que podríamos denominar como cock rocker, el cantante original Mark Free, un tipo con una gran voz, decidió cambiarse de sexo en 1993 para convertirse en Marcie Free. Independientemente de lo que nos alegramos porque una persona que vive atrapada en un cuerpo que no siente como suyo pueda cambiar esa situación la lástima fue que decidió desvincularse definitivamente de King Kobra. Lo cachondo del asunto es que, una vez convertida en Marcie, parece ser que Carmine Appice intentó que participase de la reunión de King Kobra, declinando Marcie la oferta. Una lástima. Aunque no hay mal que por bien no venga, de este modo podemos contar con la voz de Paul Shortino comandando unos temas que hablan de todos esos deliciosos e indefendibles clichés de “sexo, drogas y rock’n’roll” a los que nos tienen acostumbrados la mayoría de los rockeros. Y, por si fuera poco, siguen demostrando hoy en día que tienen la habilidad necesaria para seguir componiendo grandes temas. No hay más que escuchar cosas como “Live forever” para dejarnos derrotar por una de esas melodías de Paul Shortino “marca de la casa”; desde luego que hay que hablar otro día de este cantante, sin duda.

                                  Paul Shortino.                                             Carmine Appice.

Pues nada, a disfrutar de las actuaciones de esta mítica banda que nunca alcanzó el estrellato pero que tiene la calidad suficiente para hacernos disfrutar de esa pequeña y loca cosa llamada música.

                                                            King Kobra: "Live forever".



sábado, 27 de septiembre de 2014

“Dream On”.


Hay cuestiones que son verdades universales y pueden aplicarse a los múltiples y variados ámbitos de la vida. Una de esas verdades irrefutables es que cuando nos topamos en nuestro recorrido vital con una canción que se titula “Dream on”, seguro que va a ser muy buena. No sé si os habéis detenido por un momento a pensar sobre esto, pero el hecho de que una canción se llame “Dream on” prácticamente es una garantía de éxito. Parece como si este título arrastrase consigo lo mejor del subconsciente creativo de todo aquel músico que se decide a componer una buena canción; asunto, por otro lado, de delicada complejidad y enjundia.

Tenemos unos cuantos ejemplos que ilustran esta especie de teoría metafísica. Vamos con ellos:


AEROSMITH. “Dream on”.

¿Hay alguien que no conozca esta canción? Se han hecho numerosas versiones de este tema, grupos de distintos estilos y de variados pelajes se han atrevido, con mayor o menor acierto, a versionear la conocidísima melodía que un día se le ocurrió a Steven Tyler hace más de cuarenta años. Sí, el mismo señor que otrora fuera uno de los showman más personales e insuperables y que hoy día ejemplifica plenamente el síndrome de Peter Pan. Los propios Aerosmith la han vuelto a regrabar vistiéndola con distintos y variados trajes. El resultado suele ser similar: es casi imposible destrozar una canción cuándo es más grande que la vida.

                                               Aerosmith: "Dream On". Versión original 1974.

                                  Aerosmith: "Dream On" (With Southern Califorian Children's Chorus). 2014


NAZARETH: “Dream on”.

El grupo de Manny Charlton y Dan McCafferty tiene un toque especial para los temas lentos, eso es incuestionable, y con este tema lo demuestran una vez más. También han grabado versiones de su canción otros grupos, señal inequívoca de la inspiración que demuestra esta gran banda.

                                                 Nazareth: "Dream On".


KING KOBRA: “Dream on”.

El grupo del incombustible Carmine Appice (sí, el hermanísimo de Vinnie Appice) se marcó lo que viene a ser de largo el mejor tema de esta banda ochentera que se ha vuelto a juntar hace unos años. King Kobra se dieron a conocer con la BSO de la película “Iron Eagle”, componiendo la canción del mismo título. El tema original que nos ocupa lo compuso el arquitecto de hit singles - con permiso de Desmond Child, personaje peculiar dónde los haya y del que seguro hablaremos por aquí en el futuro -, Russ Ballard para su disco en solitario “The Fire still Burns”, publicado un año antes que el de King Kobra. El caso es que el tema no tuvo mucho éxito, por lo que el mánager de King Kobra decidió comprar la canción a Russ para publicarla en el segundo disco del grupo de Appice. Acertó de lleno, lo mejor del álbum… y prácticamente de la discografía completa de la banda. Una cadencia y unas melodías que te vuelven loco.

                                                  King Kobra: "Dream On".


GOTTHARD: “Dream on”.

La banda suiza del tristemente fallecido y excepcional vocalista Steve Lee también visitó este mágico título. El resultado es el mismo que con el resto de canciones de este grupo: música de primera categoría.

                                                 Gotthard: "Dream On".


THE OAK RIDGE BOYS: “Dream on”.

Este grupo americano de Country publicó a finales de los setenta esta bonita canción. Incluida en su disco “The Oak Ridge Boys have arrived”, incluso fue editada como single de dicho álbum; no es para menos, cumple con los requisitos que estamos comentando, es una canción de bella melodía y cuidados coros. Incluso los siempre cargantes Righteous Brothers grabaron una versión del tema consiguiendo casi destrozarla; aun así es audible, lo que demuestra otra vez que este título es indestructible.

                                   The Oak Ridge Boys: "Dream On". Live Galveston 2012


THE SWEET: “Dream on”.

Los queridos Sweet también se atrevieron con nuestro entrañable título. Uno de los  grupos admirados por Ritchie Blackmore en los setenta grabó esta canción, un tema lento al piano con la dulce voz de Andy Scott arropada por unos coros y unos arreglos marca de la casa. Brillante.

                                                The Sweet: "Dream On".

URIAH HEEP: “Dream on”.

He dejado esta canción para el final porque supongo que casi nadie acabará de leer este artículo. Mejor así, cuando algo es tan exageradamente bueno y brillante apetece que sea conocido y degustado por una exquisita minoría que sea capaz de apreciar todos los matices en su justa medida. Este tema de Uriah Heep apareció en su estupendo disco “Sea of Light” y es una composición del también tristemente malogrado bajista Trevor Bolder. Trevor falleció el pasado 21 de Mayo de 2013, víctima de un cáncer de páncreas, dejándonos sin uno de los más grandes y escondidos compositores de siempre. Esta canción acústica, de delicada interpretación, nos permite acariciar el cielo mientras se doblan las voces de la melodía principal al acercarse al estribillo; y es que en Uriah Heep canta bien hasta el que barre el local de ensayo. Incluso la letra, constituyendo una de las pocas y honrosas excepciones, está a la altura; el protagonista nos narra la dura vida del músico en la carretera, cuando se encuentra por la noche en la intimidad de su habitación, intentando beber su soledad al dormirse para poder soñar y sentirse libre. Una de las mejores canciones que he escuchado en toda mi vida. La primera imagen que vino a mi cabeza cuando me enteré del fallecimiento de Trevor. Descanse en Paz.

                                                 Uriah Heep: "Dream On".










LOUIS AMSTRONG: “A Kiss to build a Dream on”.

Ya sé que no se titula exactamente Dream on, pero está incluido en el título, por lo que la damos por válida; además, no seré yo quien discuta con el maestro Amstrong.
Poco se puede decir de este excepcional trompetista y cantante. El creador de “Hello Dolly” redefinió en concepto de Jazz y mostró el camino a seguir a las sucesivas generaciones. Rod Steward grabó una versión de este tema.

                                               Louis Amstrong: "A Kiss to build a Dream On".