Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

Púrpura Chess

Púrpura Chess

miércoles, 7 de junio de 2017

REFLEXIONES METÁLICAS.



Descargas ilegales: ¿ílicitas o no? ¿una oportunidad?

En la anterior reflexión sobre el elevado precio de los conciertos, apareció en uno de vuestros comentarios un tema íntimamente ligado, como es el de las descargas ilegales: XXX se preguntaba si eran éticas y correctas. Evidentemente, si tenemos en cuenta que se baja y se disfruta totalmente gratis el fruto del trabajo de otros que además les ha ocasionado una cierta inversión no es para nada lícito. También debemos tener en cuenta los efectos negativos que pueden provocar estas descargas, que pueden llegar a limitar el número de trabajos discográficos puesto que estos son cada vez menos rentables, y el freno que supone para que surjan nuevos grupos. Pero por otra parte, si valoramos el hecho de que permitan el acceso a la cultura, en este caso la música, casi ilimitado de todos por igual independientemente de su nivel adquisitivo la consideración de estas descargas cambia.


Lo que parece obvio es que casi es imposible que la gente pague por lo que puede conseguir de forma gratuita. Más si cabe cuando está extendida la opinión de que cuando no había otra opción que pagar para escuchar música, esto era aprovechado y los discos tenían unos precios bastante elevados y ahora cuando las tornas han cambiado... Es muy difícil apelar a la conciencia de la gente. Sobre todo respecto a toda la música que escuchan, claro, porque siempre hay quienes quieren tener el trabajo original de tal o cual grupo, que suelen ser de los grandes, y abonan el precio que les piden.
Las que decidían o al menos eran muy responsables de la cantidad de dinero que costaba un disco para el público en general, eran las discográficas, y no podemos olvidar que son ellas quienes realmente más sufren estas descargas ilegales, pues el porcentaje que va al grupo por cada disco vendido es reducido, y además las bandas tienen otras fuentes de ingresos como son las actuaciones en directo.
Por ello resulta lógico que la propia industria se reinvente y diseñe otro modelo de negocio que le permita ser rentable e indispensable. Si no es capaz, puede que los músicos estén ante la oportunidad de ser ellos los que encuentren la solución y logren volar solos.


Metálico

11 comentarios:

  1. Desde que uso (y pago) Spotify mi conciencia está muy tranquila a este respecto.
    Considero que es una opción bastante adaptada a los tiempos que corren.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una opción pagar Spotify. Está claro que el mercado discográfico debe renovarse y buscar alternativas. Pero sigo sin tener muy claro que se acabe imponiendo pagar por algo que también se puede lograr de forma gratuita, más si tenemos en cuenta con los supuestos problemas de conciencia no son demasiado evidentes.
      Metálico

      Eliminar
  2. Entre lo que cuestan los Cds y las entradas de los conciertos (siempre hablando de los grupos consagrados) me reafirmo más en las descargas ilegales... y porque no me puedo colar para ver a Guns n'Roses o Aerosmith, que si no, lo haría.

    Salud a todos. The Rocker.

    ResponderEliminar
  3. Todo esto está muy bien, pero digo yo que los músicos tendrán que cobrar por su trabajo, ¿no?. ¿O acaso tú irías a trabajar de gratis? Es la eterna discusión: ¿Sin público no hay discos de grupos o sin grupos no hay música para que el público la disfrute?

    Fran

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, todos tenemos que cobrar por nuestro trabajo. El asunto es la cantidad de dinero que cobremos. Venden Cds de novedades por más de 20 euros (algunos más caros aún), o Dvds pro más de 30 no me parece asequible para muchos bolsillos. ¿Que pasaría si las novedades se comercializasen a 5 euros? Igual lo compra mucha más gente, ¿no?

      Un saludo a todos. Ángel.

      Eliminar
    2. Es evidente que si todos los involucrados quisiesen las novedades podrían ofrecerse al precio que comenta Ángel. Así no creo que se acabasen con las descargas ilegales pero sí las limitaría bastante. Con este precio los músicos verían algo de su trabajo retribuido, y seguirían teniendo otras vías de ingresos muy importantes como los directos, cuyas entradas a lo mejor serían más económicas.
      Metálico

      Eliminar
  4. Hemos vestido todo esto de las descargas ilegales con un manto de defensa al pobre sin recursos frente a las grandes multinacionales malvadas y la realidad es que ya no hay industria del disco como tal. Cuando te descargas música por internet sin pagar eso es ILEGAL. Toda la vida se han grabado discos (antes uno se lo compraba original y grababa cintas a los colegas), pero al menos no era con la misma calidad. Ahora es como si te descargases el master. Por muchas vueltas que le queramos dar no es legal y punto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, si nadie discute que sean ilegales, que lo son. La cuestión es si son lícitas o éticas.
      Metálico

      Eliminar
  5. La gente a la que se le llena la boca con que los discos son muy caros, los conciertos también, que si no se programa heavy en la Tv, prensa o internet, que si no hay garitos, que si los cierran, que si los precios de las bebidas son tal o cuál... esos son los que no van a los conciertos (ni aunque sean gratis) y no compran un disco JAMÁS. Así que así nos va. Ojo, esto no justifica determinados precios de algunos Cds de novedad.

    SL.

    ResponderEliminar
  6. Lo peor ya no es solo que se descargue la música por internet sin pagar por ella, el problema reside en que ya hay varias nuevas generaciones que consideran que la música debe ser gratis; sí, esas que se descargan discografías completas por la red y que no las escucharán jamás.

    El concepto de vinilo/Cd como obra completa tiene visos de desaparecer. Ahora lo que se lleva es la canción por Youtube y otros canales similares, algo así como la vuelta al single de los años cincuenta pero con menos enjundia y con más estupidez. La música se ha convertido en un gigantesco mercado de comida basura, de usar y tirar sin apenas degustar, sin parar a pensar, sin sentir.

    Aunque una gran parte de culpa la tenemos el propio público consumidor, no conviene olvidar que esta partida de póker la iniciaron las grandes compañías discográficas cuando sacaron a la venta el formato Cd. Sin darse cuenta, y en su desagarrador afán por fagocitar más beneficios, nos acabaron vendiendo el máster de sus productos.

    En lo que a mí respecta, reconozco que tengo la conciencia bastante tranquila puesto que sigo invirtiendo dinero de manera mensual en música, todos los meses adquiero algún Cd o Dvd -me sigo grabando una ingente cantidad de discos gracias al intercambio clásico de mi generación: los amigos que también adquieren música- y, de algún modo, aporto mi pequeño granito de arena para que la putrefacta industria discográfica sobreviva; o siga viviendo de puta madre, según sea el caso.

    No obstante, con lo que sí que estoy de acuerdo es con la idea de que no está de más apoyar al pequeño y mediano músico asistiendo a los conciertos en directo. Aunque menor, la oferta sigue siendo variada e imagino que para el grupo poco conocido que se deja los huevos en sacar adelante una actuación no dejará de ser gratificante encontrar entre el público alguna cara que no sea la de los amigos o conocidos que los van a ver en directo siempre que pueden.

    ResponderEliminar
  7. Lo que dice Pau Lino respecto a lo de acudir a conciertos de grupos poco conocidos sería muy interesante pero para ello habría que lograr una cultura de música en directo de la que se carece en España. En esta época dominada por las descargas ilegales, las actuaciones en diecto tienen que dejar de ser un medio para convertirse en un fin.
    Metalico

    ResponderEliminar