Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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domingo, 25 de junio de 2017

Aerosmith/The Beach Boys: “Remember (Walking in the sand)”.


En estos días se produce una curiosa coincidencia para todos los que residimos en Madrid. Hace apenas unos días nos visitaban en el Nuevo Apolo los Beach Boys –o la banda de acompañamiento de Mike Love y Bruce Johnston que, de cualquier modo y pese a todo lo que el caradura de Love se ha aprovechado de Brian Wilson, suena que te cagas– y justo una semana más tarde pisarán otro escenario madrileño Aerosmith, el grupo de Joe Perry y Steven Tyler; los Toxic Twins. El final del mes de Junio ideal para algunos de nosotros. A priori no parece que salga a la primera una posible relación entre estos dos grandes grupos –si obviamos el hecho de que ambos tienen excepcionales compositores y grandes canciones que han acompañados a distintas generaciones de personas–, pero si nos salimos un poco de los clásicos y manidos clichés nos encontramos con que ambos grupos decidieron, en un determinado momento de sus respectivas carreras, que era necesario realizar una versión de la canción “Remember (Walking in the sand)”.

                                                         Steven Tyler & Joe Perry.

El tema “Remember” fue compuesto por George Morton y grabado originalmente por el conocido grupo femenino de los años sesenta llamado The Shangri-Las. Sacaron la canción en formato single allá por el año sesenta y cuatro obteniendo un nada desdeñable Top cinco en las listas de éxitos de la época. Normal, es un pedazo de canción con unos arreglos sobrecogedores que te desarman y paralizan mientras te sumergen en esa tristeza contenida que respira todo el tema. Qué tiempos aquellos en los que este grupo o The Ronettes, bajo la tutela de Phil Spector, llenaban los oídos del público de grandes canciones, brillantes melodías e increíbles juegos de voces.

                                          The Shangri-Las: "Remenber (Walking in the sand)".

El combo de Steven Tyler y Joe Perry decidió versionar este tema para su álbum “Night In The Ruts” del año 1979. Si por algo se caracteriza esta pareja –uno de los mejores equipos compositivos de la Historia de la Música, sin duda– es por su bagaje musical y su olfato para rescatar grandes canciones pasándolas por el particular y genuino tamiz de su estilo musical. La versión que nos ofrecen en este disco respeta completamente al tema original, manteniendo ese toque intenso y melancólico –casi se podría hablar de dolor mientras escuchas la desgarradora voz de Tyler en las estrofas finales del tema–. Aerosmith mantuvieron los arreglos originales de la canción y le añadieron sus guitarras eléctricas. Merece la pena adquirir cualquier disco solo por el hecho de contener una canción así.

                                             Aerosmith: "Remember (Walking in the sand)".

                                                                Steven Tyler.

Por su parte los Beach Boys –o mejor dicho, el grupo que montó Mike Love junto a su escudero Bruce Johnston cuando finalmente logró hacerse con los derechos del nombre–, tras el sorprendente aunque merecido éxito comercial y en las listas de su tema “Kokomo”, se aventuraron a grabar lo que para el propio Love sería el disco que representase la quintaesencia del verano. El resultado fue el tibio “Summer In Paradise”, fue el primer disco de Beach Boys que no contó con ningún aporte de Brian Wilson y eso se nota. Pese a todo es un álbum que siempre me ha atraído mucho y que contiene algunos grandes temas. La crítica se cebó con el pobre Mike Love, aunque tampoco me parece un cd tan malo como muchos críticos lo pintan. De todos modos, si partimos de la premisa de que muchos críticos ni siquiera se escuchan completos los discos que comentan, todo se puede entender. Fue un álbum muy polémico por todas las circunstancias que rodearon al grupo, ya bastante disfuncional de por sí, y sin duda merecerá que lo abordemos en profundidad en otro momento. Tal vez el verano que viene.

                                 Brian Wilson.                                                 Mike Love.

El caso es que este disco contiene la particular versión del clásico tema de las Shangri-Las. La canción está completamente beachboyzada, modifican los arreglos añadiendo una estructura diferente a la original y añaden un juego de voces de otro planeta. Es cierto que The Shangri-Las era un grupo coral, pero lo de los Beach Boys con las líneas melódicas de sus canciones es para estudio de doctorado. Hay grupos que trabajan los coros en sus canciones, doblan voces y demás para ofrecer un resultado final más cuidado y al detalle. El asunto es que Beach Boys, de la mano del genio Brian Wilson, entienden las líneas vocales como un todo en sí mismo. A sus ya de por sí intrincadas composiciones, el mayor de los Wilson siempre buscó añadir distintos juegos vocales. No hablamos solo de coros -que los tienen, muchos y cuidados hasta la asfixia-, sino que el bueno de Brian además se dejaba la vida buscando rebuscadas líneas vocales, distintas y superpuestas unas con otras hasta lograr ese todo mágico final en forma de canción. No conozco a ningún –repito: ningún– grupo que te meta en una misma canción hasta cuatro líneas vocales distintas y superpuestas, amén de los coros que van a parte, claro. Un finísimo ejemplo de estas complicadas estructuras musicales que entran en tu cabeza para no abandonarte jamás en la vida con esa suavidad y facilidad tan pasmosa, sería el tema “You’re so good to me”. Cualquier compositor que se digne de serlo debería estudiar canciones como esta para darse cuenta realmente de lo que diferencia a esos escasos genios tocados con el dedo de Dios del resto de los humildes mortales. Pero no quiero desviarme. La versión de “Remember” de Beach Boys nos presenta unos interesantísimos arreglos y un sencillo pero bonito solo de saxo que cierra el tema de manera redonda. Aunque el culmen llega con la interpretación vocal del tristemente fallecido Carl Wilson. El del medio de los hermanos nos vuelve a demostrar que fue bendecido con una voz preciosa y especial –ese I wanna know tras el solo de saxo en el tema que nos ocupa es de otra galaxia–. Todo este universo musical abarca este grupo tan característico, sin olvidar que –en palabras textuales del propio CarlBeach Boys no deja de ser un grupo de Rock.

                                             Beach Boys: "Remember (Walking in the sand)".

                                                               Carl Wilson. D.E.P.

Y para finalizar un apunte completamente gratuito sobre esta última consideración de Beach Boys como una gran banda de Rock que ha sabido crear un sonido propio y reconocible. No veo mejor forma de acabar este escrito que con la canción “It’s about time”, composición de Beach Boys a cargo de Dennis Wilson y Al Jardine. Dedicada a todo el que duda de la valía de Beach Boys como grupo de Rock. Una canción para tapar unas cuantas bocas y por el simple placer del P. Rock n’Roll.

                                                        Beach Boys: "It's about time".



viernes, 16 de junio de 2017

Van Halen: Sammy Hagar y Michael Anthony hablan de reunión. El nuevo rumor veraniego.


Llegan los calores estivales y hablar de Van Halen resulta algo natural; es más, diría que no es posible entender el verano sin el entrañable combo comandado por el genial guitarrista Eddie y su carismático vocalista David. Canciones como “Panama”, “Unchained”, “Drop dead legs”, “Dreams” o “Summer nights” están indisolublemente ligadas a la banda sonora ideal que se programa dentro de los cerebros de muchos de nosotros cuando llega la subida de temperaturas. Hace ya muchos años -tal vez demasiados- que Van Halen suele ser noticia por cuestiones que tocan el asunto musical solo tangencialmente y eso nunca debería ser una buena noticia, aunque no podemos negar que llega a tener su interés seguir las evoluciones de la disfuncional familia que conforman Eddie, Sam, Dave & Co. Hace apenas unas semanas, a raíz de unas declaraciones de Sammy Hagar y Michael Anthony, saltó un nuevo rumor en el que se situaba al grupo bajo la posibilidad de realizar una gira conjunta con los dos cantantes: David Lee Roth y Sammy Hagar; parece que nos olvidamos de Gary Cherone. El propio Sammy ha comentado que sería como un regalo para los fans e incluso ha indicado cómo podría ser el doble set list a representar por el grupo, cada uno con un vocalista. Por su parte Michael Anthony ha dicho hace apenas un par de semanas que cada repertorio podría durar una hora y que seguro que el público quedaría encantado con las dos puestas en escena de cada vocalista.

                                 David Lee Roth.                                         Sammy Hagar.

Por supuesto, nadie desde el actual campamento de Van Halen se ha pronunciado al respecto. Si por algo se está caracterizando últimamente David Lee Roth -el otrora orador continuo que aprovechaba cualquier oportunidad para regalarnos alguno de sus impagables speeches- es por su mutismo en los medios y si hablamos de Eddie Van Halen debemos decir que siempre se ha caracterizado por no soltar una sola palabra a una prensa que estoy seguro que detesta... e imagino que con razón. 

                                                            Eddie Van Halen.

Aunque hay elementos que nos hacen sospechar un ligero acercamiento entre Dave Roth y Michael Anthony. En 2013 David comentó que una de las marcas distintivas y características del sonido de Van Halen eran los coros agudos de Michael Anthony, el propio Roth asumía el problema que debía tener Eddie con Anthony aunque reconocía esta aportación a la esencia del grupo. Sin embargo el hecho más relevante se ha producido hace apenas un mes. Desgraciadamente nuestro sufrido bajista perdió a su nieto de dos semanas Rex por una enfermedad cardiaca. El propio Anthony acto seguido formó una fundación para investigar y concienciar sobre este problema. A los pocos días Michael Anthony informó a la prensa de que el mismísimo David Lee Roth había realizado una donación a su fundación por valor de 10.000 dólares y que supone la mayor donación recibida para dicha fundación, ante su sorpresa Michael se puso en contacto vía email con la agencia que le comunicó la donación y acabó confirmando que Diamond Dave había realizado dicho gesto a la vez que le devolvía el correo electrónico deseándole lo mejor a Anthony y su familia. David Lee Roth: class act

                                                      Michael Anthony.

                                                           David Lee Roth.

Todos estos chismes y comentarios llevan siendo algo habitual dentro de la dinámica de Van Halen en los últimos años. Tras miles de rumores, dimes y diretes, comunicados y desmentidos, el pasado año 2007 -Dios mío, cómo pasa el tiempo- se produjo el milagro: Eddie Van Halen y David Lee Roth se presentaban de manera conjunta ante la prensa para anunciar que ambos volvían a subirse a los escenarios bajo la denominación de Van Halen. El grupo se completaba con el batería Alex Van Halen, como no podía ser de otro modo, y con la sorpresa de la presencia de Wolfgang Van Halen -hijo del propio Eddie- al bajo sustituyendo al entrañable Michael Anthony. Esta formación nos ha llenado de felicidad a muchos de nosotros a lo largo de esta década, realizando tres giras por EEUU y publicando por fin un nuevo disco en estudio. Conviene recordar que el último redondo de Van Halen con David Lee Roth databa del año 1983, por lo que la expectación fue máxima y resultó un placer comprobar cómo Van Halen y David Lee Roth volvían a reinar en el colorido mundo musical. Poca gente en el mundo del espectáculo se merece todo el éxito y reconocimiento como David Lee Roth, nuestro adorado Diamond Dave ha pasado por muchas vicisitudes a lo largo de su dilatada carrera artística; estos avatares merecen otra entrada en estas páginas, seguro. Si a este nuevo disco en estudio se le suma la publicación del primer doble en directo de esta formación, cosa que ocurrió el pasado 2015, la felicidad no podía estar más justificada. Un doble en directo de los de toda la vida, recogido de sus actuaciones japonesas. Resultaron muy cachondas las críticas que el querido Sammy Hagar escupió por su boca, que si no había feeling, que si se detestaban y eso se notaba, que si la producción, que si tal y cuál; lo de siempre. El dichoso directo levantó muchas ampollas, sobre todo en lo que respecta a las voces de Roth, aunque muchos músicos se posicionaron a favor de Diamond Dave. Entre las opiniones más atómicas estaba la de Frank Hannon, el guitarrista de Tesla sentó cátedra cuando dijo que el directo de Van Halen titulado “Live At Tokyo Dome” era una pasada, un sueño para todos los que como él crecieron con discos como “Van Halen II”, “Women And Children first” o “Fair Warning”, y que el que quisiera buscar un disco con perfectas voces cristalinas debería comprarse el directo del grupo One Direction. No puedo estar más de acuerdo. Soy muy fan de Van Halen en cualquiera de sus vertientes, pasé la etapa de exclusividad con David Lee Roth –es ridículo no vibrar con los discos y las voces de la etapa de Sammy Hagar, de hecho esas canciones me llevan acompañando desde la adolescencia-, incluso me quedé en casa cuando Van Halen nos visitaron en el 95 presentando el discazo “Balance” con una banda en su plenitud y con un Sammy Hagar pletórico. Creo que es una de las cosas que no he hecho en mi vida de la que más me arrepiento. No obstante, pese a que la producción del directo de Tokyo suena más cruda y en consonancia con esos primeros discos del grupo, uno no tiene más que escuchar ese inicio asesino de “Unchained” para quedarse prendado del disco o la trepidante “I’m the one” para alcanzar a comprender el porqué este grupo es tan especial y único.

                                                  Van Halen: "Unchained". "Live Tokyo Dome".

                                                   Van Halen: "I'm the one". "Live Tokyo Dome".

Pero volvamos a los últimos acontecimientos de esta familia tan desconcertante. Mientras todo esto ocurría se producían los encontronazos, acusaciones y zancadillas verbales entre el campamento de los hermanos Van Halen y el de Sammy Hagar/Michael Anthony. Conviene comentar que David Lee Roth y Sammy Hagar siempre han jugado un papel de rivales dentro de esta peculiar familia y se han dedicado a lanzar mierda, con mayor o menor clase, cuando se han encontrado fuera de la multimillonaria banda. Imagino que este enfrentamiento obedece más a la posición artística y económica que les confronta, lo que está claro es que las perlas que se han dedicado a lo largo de todos estos años no tienen desperdicio. El colofón final a toda esta hilarante historia acaeció cuando ambos vocalistas, pese a seguir detestándose, unieron sus fuerzas para un doble cartel atómico que recorrió los States bajo el acertado nombre de “Sam & Dave” -lo que no se le puede negar a esta gente es que sabe de qué va esto del negocio del espectáculo y ambos tienen mucha clase- y que supuso todo un éxito durante ese verano de 2002; impagables horas de diversión las que nos ofrecieron, dentro y fuera de los escenarios. Como os podéis imaginar, las anécdotas salvajes se cuentan por cientos: burlas del campamento Hagar sobre la actitud de divo de David Lee Roth, referencias por la parte de Diamond Dave sobre el sobrepeso de Sammy...; un momento impagable se produjo cuando David Lee quiso entrar en la zona de prensa del backstage de uno de los shows y tuvo que esperar pacientemente en su camerino para no toparse con el bueno de Sammy. Ni que decir tiene que, pese a actuar consecutivamente, en ningún concierto llegaron a compartir escenario a la vez para cantar algún tema. Y todo esto aderezado de grandes canciones que rebozan frescura, juventud y retratan con letras de oro a toda una generación. Lo dicho: horas de diversión y espectáculo con mayúsculas.

                                                    Sam & Dave Tour. Presentación en prensa.

Durante estos últimos diez años la relación de Eddie Van Halen con el bueno de Michael Anthony ha sido bastante confusa. Nuestro querido bajista se ha comido unos cuantos marrones en la banda de los hermanos, fue él quien tuvo que explicarle a la prensa que David Lee Roth no era capaz de cantar adecuadamente durante el fallido intento de reunión en el año 1996 para el que publicaron el recopilatorio “Best Of Vol I” incluyendo un par de temas nuevos con Roth. De hecho continuó en el tour de reunión del grupo con Hagar que llevaron a cabo unos años más tarde, el propio Anthony tuvo que acceder a rebajarse el sueldo si quería seguir siendo de la partida... y todo ello gracias a la presión de Sammy Hagar para que siguiese en el grupo. Sammy Hagar y Michael Anthony han cimentado una verdadera relación de amistad a lo largo de los muchos años que hace que se conocen y no ha sido nada raro escuchar regularmente a Sammy salir en defensa de Michael cada vez que le han criticado desde el seno de Van Halen. En estos años Eddie Van Halen ha dicho unas cuantas cosas muy feas sobre su bajista original: que si no sabía tocar una sola nota, que si su voz en falsete no era importante o que si en la gira Anthony tenía que ir con una cámara grabando a Eddie cómo tocaba para aprender. Totalmente innecesario ese ensañamiento con el pobre Michael, que siempre ha sido el miembro menos problemático en cuestión de egos dentro del grupo. Una cosa es que le quiera echar del grupo, si tu jefe decide prescindir de tus servicios no te queda otra que coger tus bártulos y largarte con viento fresco -con tu consiguiente indemnización por despido, claro-. Te puede gustar más o menos, pero ahí no hay nada que objetar. A estas alturas pienso que todos tenemos claro que Van Halen es el grupo de Eddie y, pese a la importancia de Roth o Hagar, sin él nunca hubiera habido Van Halen; al César lo que es del César. Lo que está mal es largar mierda de la persona que te acompañó en la banda durante casi treinta años. Curiosamente hace unos meses el bueno de Anthony comentó a la prensa que había hablado por teléfono con Alex Van Halen, llevaba diez años sin saber nada del grupo y sorprendentemente Alex se puso en contacto con él para charlar y ver cómo iban sus respectivas vidas. Algo tan simple y trivial cobra un sentido especial si nos referimos al extraño y fascinante universo Van Halen. Respondiendo a la pregunta del periodista, el propio Michael comentó que no tenía intención de ponerse en contacto con los hermanos Halen, pero estaba abierto a cualquier tipo de colaboración en el futuro. No hay que olvidar que Wolfgang, el bajista de los últimos tours de reunión e hijo de Eddie, ha anunciado recientemente que tiene intención de lanzarse en solitario. Interesante. 

                                                      Eddie Van Halen y Michael Anthony.

Más compleja resulta la relación entre Sammy Hagar y Eddie Van Halen. Una amistad que comenzó a mediados de los ochenta y que duró hasta el año 1995 regalándonos a los fans una segunda y nueva vida del grupo. Tras echarse encima toda la mierda que pudieron, aparentemente hicieron las paces para una gira americana en el verano de 2004. Aquello acabó como el rosario de la aurora, desde el inicio la cosa se torció puesto que Eddie no quería a Michael Anthony en el grupo y tuvo que aceptarlo debido a la insistencia de Hagar –aunque le bajó el sueldo y los beneficios del merchandising-. Tras aquella gira separaron definitivamente sus caminos. Los años siguientes hemos asistido a numerosos episodios, a cuál más triste o cachondo, desde las mutuas descalificaciones hasta la supuesta negativa de los hermanos a permitir interpretar temas de Van Halen en los conciertos en solitario de Sammy. Tal vez el episodio más desagradable y ridículo se produjo el pasado año a raíz de las innecesarias descalificaciones públicas de Eddie sobre Michael Anthony. La respuesta pública de Hagar estuvo a la altura del dislate general. Nuestro amigable Sammy se dedicó a lanzar mierda sobre la nueva unión de David Lee Roth y Eddie Van Halen comentando que se notaba que no había química allí y que se notaba en los directos –no sé si nuestro adorable vocalista asistiría a algunos de esos shows para formarse una opinión tan gratuita-, aunque lo gordo llego cuando se refirió específicamente a esos descalificativos sobre Anthony. Nuestro cantante favorito llamó a Eddie Van Halen mentiroso y le mandó a la mierda –textualmente-; vamos, una entrañable reunión de colegas.

                                                    Sammy Hagar y Eddie Van Halen. Gira 2004.

Resulta altamente interesante el hecho de que Sammy Hagar se haya pasado todo este tiempo lanzando toda la mierda que ha podido contra Eddie y ahora nos cuente que añora la amistad y lo que consiguieron crear juntos durante los años de su estancia en Van Halen. Justo como Dave Roth cuando ha estado fuera del grupo. Ninguno parece necesitar a Eddie, de ello se jactan en sus diferentes apariciones públicas, pero luego resulta que todos pierden el culo por tocar en Van Halen. En fin. Recientemente Sammy Hagar ha hecho esfuerzos por recuperar la amistad con Eddie. Según el propio Sammy, a raíz de los fallecimientos de importantes artistas como David Bowie o Glenn Frey, se dio cuente de que no podía seguir enfadado con Eddie. La vida era demasiado corta para esos resentimientos y decidió mandarle una felicitación a Eddie Van Halen por su cumpleaños, Eddie le contestó cortésmente y ya está. El bueno de Hagar, lleno de nobles sentimientos, encontró adecuado contarle esto a la prensa. Sammy no tiene interés en reunirse con el grupo, solo era por acabar con las malas vibraciones; vaya, claro.

                                                        Sammy Hagar.

El asunto es que esto ocurrió el pasado año. Pues recientemente un desinteresado Hagar ha vuelto a rajar a la prensa comentando que esperaba que Eddie le devolviese la felicitación por su cumpleaños, cosa que parece no haber pasado y que le ha disgustado. No acabo de seguir al bueno de Sammy. Es evidente que no necesita dinero, nuestro hombre ha sido brillante con sus negocios y ahora está forrado; incluso apareció en la prestigiosa revista Forbes con motivo de la venta de las acciones de su Tequila patentado Cabo Wabo, solo por hablar de algunas de sus acertadas inversiones empresariales. Ni siquiera necesita grupo, tiene una espléndida discografía en solitario y las súper bandas Chickenfoot y The Circle; aunque está claro que en América no hay nada como Van Halen, supongo que no es lo mismo hacerse una gira de cuatro meses por estadios que tocar intermitentemente en recintos de mediano y pequeño aforo. Una cosa es obvia: está más interesado en volver a actuar con Van Halen que un político español en trincar de las arcas estatales . Es por esto que esta última perla que han lanzado de Van Halen con los dos vocalistas tiene su miga. Veremos qué pasa: Imagino que David Lee Roth, desde la actual posición de poder que ostenta y que nunca debió perder, no aceptará compartir escenario con Sammy Hagar ni en mil vidas; aunque cosas más raras se han visto. De cualquier modo el verano Van Halen se vuelve a presentar interesante. Y si por un casual se produce la alineación interestelar total y estos tipos son capaces de subirse juntos a un escenario, no me lo pierdo por nada del mundo.








miércoles, 7 de junio de 2017

REFLEXIONES METÁLICAS.



Descargas ilegales: ¿ílicitas o no? ¿una oportunidad?

En la anterior reflexión sobre el elevado precio de los conciertos, apareció en uno de vuestros comentarios un tema íntimamente ligado, como es el de las descargas ilegales: XXX se preguntaba si eran éticas y correctas. Evidentemente, si tenemos en cuenta que se baja y se disfruta totalmente gratis el fruto del trabajo de otros que además les ha ocasionado una cierta inversión no es para nada lícito. También debemos tener en cuenta los efectos negativos que pueden provocar estas descargas, que pueden llegar a limitar el número de trabajos discográficos puesto que estos son cada vez menos rentables, y el freno que supone para que surjan nuevos grupos. Pero por otra parte, si valoramos el hecho de que permitan el acceso a la cultura, en este caso la música, casi ilimitado de todos por igual independientemente de su nivel adquisitivo la consideración de estas descargas cambia.


Lo que parece obvio es que casi es imposible que la gente pague por lo que puede conseguir de forma gratuita. Más si cabe cuando está extendida la opinión de que cuando no había otra opción que pagar para escuchar música, esto era aprovechado y los discos tenían unos precios bastante elevados y ahora cuando las tornas han cambiado... Es muy difícil apelar a la conciencia de la gente. Sobre todo respecto a toda la música que escuchan, claro, porque siempre hay quienes quieren tener el trabajo original de tal o cual grupo, que suelen ser de los grandes, y abonan el precio que les piden.
Las que decidían o al menos eran muy responsables de la cantidad de dinero que costaba un disco para el público en general, eran las discográficas, y no podemos olvidar que son ellas quienes realmente más sufren estas descargas ilegales, pues el porcentaje que va al grupo por cada disco vendido es reducido, y además las bandas tienen otras fuentes de ingresos como son las actuaciones en directo.
Por ello resulta lógico que la propia industria se reinvente y diseñe otro modelo de negocio que le permita ser rentable e indispensable. Si no es capaz, puede que los músicos estén ante la oportunidad de ser ellos los que encuentren la solución y logren volar solos.


Metálico