Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

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martes, 22 de mayo de 2018

Entrevista a Bloodhunter.

“Let the storm come” es un tema se vende solo, no necesita vídeo clip. “All these souls shall serve forever” era un poco más accesible e igual un poco más difícil de descubrir en un primer momento para el oyente".

"En el fondo es música. Las melodías del segundo disco son más abiertas, todas se dejan querer. No creo que seamos exclusivamente Metal Extremo, Death o Black Metal. El que diga que somos Death Metal melódico es que igual no ha escuchado el disco completo. Supongo que se dice por la voz gutural, pero si quitas la voz ya me dices lo que escuchas".

"Puedes hablar ahora mismo con cualquiera y te dirá que quiere tener un grupo, tocar en directo en estadios y todo esto. Perfecto, pero para alcanzarlo tienes que trabajar y comprometerte. El nivel de compromiso es muy elevado."

"La escena está bien. Hay muchos grupos y muy buenos. El problema es que, pese a tener buena música, no la estamos exportando; las discográficas potentes de fuera lo que buscan son las ventas y no se arriesgan con los grupos de aquí". 



Uno de los grupos que están más de actualidad en estos momentos puede ser Bloodhunter. Fenris, Diva Satanica, Éadrom y compañía han sacado hace apenas unos meses su último trabajo, el interesante “The End Of Faith”, y acaban de iniciar hace unos pocos días la gira de conciertos de presentación de dicho disco. Hace unas semanas tuvimos el placer de charlar con los dos primeros para que nos contasen un poco sus impresiones e inquietudes con respecto al grupo, al disco y al panorama musical en general.



-Bloodhunter publicó en el pasado 2017 su segundo disco “The End Of Faith”, que es su segunda obra tras el primer cd con el mismo nombre del grupo editado en 2014. El grupo formado por el guitarrista Fenris lleva en activo desde el año 2008 aproximadamente. Los primeros años tuvieron algunos cambios en su formación. Fenris, ¿En qué estado se encontraba Bloodhunter cuando Rocío se metió en el grupo?

En ese momento había un batería y un medio bajista, aunque al final decidieron abandonar y nos quedamos Rocío y yo en el grupo. Cuando vino por primera vez a nuestro local lo primero que hizo fue echarnos a todos del local para quedarse ella sola cantando, luego nos volvió a llamar y se puso a cantar prácticamente mirando a la pared. Algo hicimos, por aquel entonces podíamos tocar “Dying sun” a alguna así, no recuerdo muy bien. Me parece mucho mejor una persona que no tenga todos los conocimientos necesarios, pero que quiera aprender, esforzarse y trabajar que un experto que luego no sea más que un vago. Nosotros teníamos claro que nuestra cantante necesitaba su propio tiempo para ir familiarizándose y en cuanto todos nos sentimos preparados nos lanzamos a grabar la demo. Poco a poco.

-La implicación es fundamental en cualquier empresa de un grupo de personas.

Resulta más importante el deseo de sacar algo adelante y tenerlo claro que ser un experto en algo y no querer trabajar. Eso no te lleva a nada.

-¿Desde el primer momento estaba clara la línea musical entre los miembros del grupo?

Al principio la idea no era la de hacer lo que estamos haciendo ahora, se trataba de mezclar un poco voz melódica y voz gutural haciendo una especie de Heavy Metal algo más contundente. Lo que pasa es que se marchó el cantante anterior y al final decidí volver a empezar desde cero. Como Rocío estaba interesada en el gutural nos enfocamos en esa dirección, aunque las canciones eran las mismas. Puede que la mitad del primer disco de Bloodhunter esté compuesto desde los años 2007/2008.

                                                                     Fenris.

-Antes del primer disco grabasteis la demo “The First Insurrection”. ¿Qué nos podéis contar de esto?

Estábamos buscando gente para tocar en el grupo y lo cierto es que casi se burlaban de nosotros cuando lo comentábamos. Buscábamos bajista y batería, pero no teníamos nada grabado que mostrar para que nos tomaran en serio. Rocío comentó que debíamos grabar algo para que los músicos supiesen a qué atenerse. Fuimos a un estudio, grabé los bajos y las guitarras, escribí las baterías  y Rocío grabó la voz. Nos costó mucho esfuerzo sacar esa demo adelante, desde el estudio estuvieron un año hasta que nos dieron las pistas, se las pedíamos y nos daban largas. Cuando finalmente las tuvimos comprobamos que algunas las habían editado mal y no servía para nada. Tuve que volver a regrabarlo todo, conseguí aprovechar algo de sus pistas de voz. También mezclé la demo y al final la conseguimos publicar. A raíz de su publicación acabamos encontrando al bajista que tenemos actualmente y a un batería que ya no sigue con nosotros.

-La demo entiendo que fue autoproducida por vosotros.

Completamente, no había el respaldo de ninguna compañía. Ni siquiera contamos con un productor, lo tuve que mezclar y masterizar yo mismo. Por aquel entonces no tenía ni idea de esto, por lo que me tuve que poner al día y estudiar sobre el asunto.

-Tiene que ser complicadísimo producir música, conseguir plasmar la idea que tienes en la cabeza.

Desde luego. Estudié sobre el tema y fui paso a paso aplicando lo que iba aprendiendo al proceso de la grabación. Una toma tras otra hasta que conseguimos que sonase mínimamente bien, en ese momento lo dimos por bueno porque no queríamos perder otro año con una demo.


-¿Resultó positivo todo el esfuerzo empleado en la demo?

Creo recordar que primero mezclamos “Saints of sand” y se la empezamos a enviar a otros músicos. A uno de los bajistas que se la mandé me dijo que él no era capaz de tocar eso, pero que conocía a otro músico que sí podía; de ahí surgió nuestro actual bajista. Al batería lo encontramos a raíz de comentarlo en mi trabajo, le pasé la canción y al final nos encontramos nuevamente con un grupo.

-Y de ahí a la grabación del primer disco: “Bloodhunter”. Teníais claro que queríais grabarlo.

Cuando tuvimos al grupo completo no ensayamos para los directos, sino para la grabación del disco. Una vez grabada la demo lo que queríamos era hacer un disco. De hecho no tocamos en directo con esta formación hasta después de haber sacado el disco.

-¿Las composiciones eran nuevas o usasteis también temas de la maqueta?

Los temas de la maqueta los volvimos a regrabar de una manera algo diferente y añadimos otras ocho canciones nuevas más. Igual cinco o seis estaban ya compuestas desde varios años atrás, tal vez 2008 o 2009, además añadimos otras dos o tres completamente nuevas.

-¿Cómo fue el proceso de grabación del disco?

Ya había grabado antes, pero no a este nivel tan profesional. No queríamos que nos pasase lo mismo que con la demo, invertir tiempo, esfuerzo y dinero para que luego no fuesen serios con nosotros. Esta vez nos aseguramos de buscar a gente profesional, prácticamente la totalidad del disco lo grabamos con Pedro Mendes y fue todo muy bien. Pedro es una persona super estricta y a ese nivel de seriedad todavía no había grabado nada, estuvo bien porque nosotros también somos muy estrictos y exigentes con nosotros mismos, fue muy provechoso. Al final creo que los que peor lo pasaron fueron el batería y Rocío, que estuvo enferma durante parte de la grabación.


-¿Recuerdas alguna anécdota?

Me acuerdo de que me dañé la uña de un dedo mientras grabábamos en Portugal. No podía tocar así y a Pedro no se le ocurrió otra cosa que darme de beber para que no sintiese el dolor, fuimos a por una botella de Jack Daniels y cuando ya no se me entendía bien lo que hablaba me llevaron a grabar. Salió perfecto, jaja.

-¿Estáis contentos con el resultado final de la grabación?

Se grabó en los estudios Ultrasound de Braga. En aquel momento nos encantó, nos abrió algunas puertas que no pensábamos que se fuesen a abrir y por todo eso estuvo bien. Ahora, con el paso del tiempo, el sonido nos parece algo antiguo, casi como si se hubiese grabado en los años noventa.

-¿Cómo fueron los directos en esa época del primer disco?

De hecho los directos llegaron después de publicar el disco. Estaba el cd en la calle y todavía no habíamos tocado en directo como banda. Al principio poco a poco, aunque te hayas trabajado muy bien las canciones en el directo todo cambia. Recuerdo que en los dos primeros shows en cuanto terminábamos nos poníamos a discutir sobre los fallos que habíamos tenido durante la actuación. Les eché unas buenas broncas a los demás para mejorar. Me acuerdo de uno de esos concierto ir a la contra en el tema “Come to me sorrow” o en “Crystal mountain” algunas entradas fuera del estribillo. Yo rezaba para que la gente no se diese cuenta. De cualquier modo lo que tienes que hacer siempre es seguir adelante.

-Es un comentario muy común entre los músicos que lleváis el repertorio bien trillado, pero pienso que la mayoría del público no se suele dar cuenta de esos pequeños errores. O son cagadas muy gordas o el grueso de la gente no se da cuenta, incluso se puede pensar que sea parte del show.

No sé quién me lo comentó, pero creo que fue en un concierto el año pasado que se acabó la pila del inalámbrico de la guitarra y dejó de sonar. Por lo visto hubo gente que pensó que esa parada en la guitarra era parte del concierto para generar tensión e intensidad.  Para mí lo peor que nos pasó  fue con uno de los baterías que estuvo en el grupo. Nosotros solemos tocar con claqueta, que te indica el momento para entrar. El caso es que tuvo que empezar hasta tres veces el mismo tema porque no era capaz de entrar. Todo esto en directo, no daba crédito a lo que estaba pasando.

-Vosotros ahora estáis afincados en Madrid, ¿por aquel entonces también o seguíais en Galicia?

Unos estábamos en Galicia y Rocío creo que ya estaba en Madrid. Fue una cuestión laboral, poco a poco nos fuimos viniendo. Se dio de esa manera.

                                                                   Diva Satanica.

-No hablamos de gente consagrada, con éxito y todo eso. ¿Os parece complicado establecer y mantener un grupo de Rock en España para alguien que empieza?

Es prácticamente imposible. Puedes hablar ahora mismo con cualquiera y te dirá que quiere tener un grupo, tocar en directo en estadios y todo esto. Perfecto, pero para alcanzarlo tienes que trabajar y comprometerte a todas estas cosas de las que estamos hablando… eso ya no le gusta tanto. El nivel de compromiso es muy elevado, se trata de estar disponible para cuando surja la oportunidad y esta puede llegar dentro de un año o ahora mismo. La verdad es que es muy complicado.

-Vosotros habéis conseguido estabilizar casi toda la formación menos el puesto de batería.

Ese parece un poco nuestro Talón de Aquiles, que bailamos de batería cada dos por tres, finalmente hemos optado por llevar a un batería específicamente para las actuaciones que tengamos. Le llamamos para las fechas que tengamos, se las reserva y, como es un profesional, se prepara perfectamente sus partes para tocar. La idea es conseguir el número de galas suficientes para poder costear todo esto y seguir invirtiendo en el grupo. Necesitas a alguien que esté ahí cuando haya que ensayar, trabajar y con un compromiso serio. Diva, Eadrom y yo estamos comprometidos a distintos niveles y el que quiera meterse debe hacerlo de manera seria. A nosotros nos gustaría tener un batería fijo, pero no hemos encontrado a la persona con el nivel y la implicación adecuados.
Es que llegados a un nivel no puede ser así, tienes que llevar perfectamente preparado todo lo que se vaya a ensayar; para el primer grupo que estuve me tuve que aprender diecisiete temas en una semana y lo hice porque quería tocar. Muchas veces no hay interés, solo ganas de juerga, tocar para los colegas, sentirte el rey de la noche un día y ya está. Nosotros no buscamos eso, queremos ser serios y hacerlo bien.
Con el batería que llevamos ahora para las actuaciones es que ni siquiera ensayamos, le decimos los temas que vamos a tocar y se los trae preparados para el concierto. Tomando una cerveza una hora antes de tocar le explicamos los cortes, finales y sale perfecto. Si aparece alguien así para el puesto, perfecto; como uno más en el grupo. Lo que pasa es que no aparece alguien con esta perspectiva, ni siquiera como guitarrista; también estamos pensando en buscar a un segundo guitarra, pero no damos con nadie que se quiera comprometer a ese nivel. Si quieres hacer las cosas bien tienes que ser serio y volcarte en lo que haces.


-Vuestro último disco titulado “The End Of Faith” salió hace apenas unos meses. ¿Cómo ha sido grabar con Álex Cappa?

Ha sido diferente al primer disco porque grabamos cada instrumento en un estudio diferente. La batería se grabó en Ultrasound, nos fuimos Álex Cappa, nuestro bajista Pedro Mendes y yo a Portugal para llevarlo a cabo. La voz la grabamos en Metal Factory con Álex, nos iba pidiendo determinadas cosas y detalles para cada toma y con todas las grabaciones poco a poco va montando el puzle en su cabeza. Guitarra y bajo los grabamos en los estudios Lights Out de nuestro bajista, con más calma y a nuestro ritmo; como teníamos claro lo que queríamos grabar consideramos que no necesitábamos acudir a ningún otro estudio. Finalmente se lo dimos todo a Álex para que lo mezclase, dándole un toque más moderno que a nuestro primer disco. Todos estuvimos aportando distintas ideas.

-¿Cómo es el proceso compositivo en Bloodhunter?

Normalmente yo escribo una canción, más o menos terminada, y se la mando a los demás. Ellos se suelen quejar y protestar, aunque suele quedarse el tema igual, jaja. Después le metemos la voz. También hubo dos canciones en el disco que las aportó nuestro bajista, una la compuso prácticamente él y la otra la hicimos entre los dos; en este caso él me puede mandar su idea y yo le puedo dar forma o aportar algún detalle, pero normalmente yo termino la idea y se la mando a ellos dos.

-Habéis escogido “All These Souls Shall Serve Forever” para promocionar el disco con la realización de un vídeo clip.  ¿Estuvisteis de acuerdo a la hora de escoger esta canción?

En realidad no, ellos querían otra: “Let the storm come”, pero es que este tema se vende solo, no necesita vídeo clip. “All these souls shall serve forever” era un poco más accesible e igual un poco más difícil de descubrir en un primer momento para el oyente.

                                   Bloodhunter: "All these souls shall serve forever". Vídeo oficial.

-Me gustaría que nos contases algo sobre “Possesed by myself”. Me llama especialmente la atención.

Es un milagro que esté en el disco, pasó de todo con este tema. Los demás no querían que la incluyésemos en el disco, que no tenía nada que ver con el grupo. Yo les dije que compusiesen otra para poder llegar al número total de temas que estimábamos necesario para el disco. De todos modos intenté modificar algunos matices para que el resto del grupo la viese más cercana a Bloodhunter. La verdad es que al principio estaban un poco reticentes, aunque es una de las canciones por la que más nos preguntan

-¿Diez temas propios y una versión era el número inamovible de temas a incluir?

Es que me gusta que el disco tenga un número amplio de temas, no me hubiera gustado sacar nueve temas y una versión. El número diez de temas propios me parece el adecuado, luego todo lo que venga.

-Otra cosa que me ha llamado la atención del disco es que no se puede encasillar en un estilo como tal, veo elementos desde el Metal Extremo hasta cosas del Heavy de toda la vida.

El asunto es que cuando hicimos el primer disco queríamos sonar con un rollo maligno, intentábamos hacer melodías más oscuras y todo eso. Nos rompíamos la cabeza para no repetirnos, porque intentar sonar maligno y no repetirte es un quebradero de cabeza horrible. Para el segundo decidí no romperme la cabeza y dejar salir a la composición de manera natural; si suena feliz no pasa nada, puedes cantar la línea vocal más bruta. En el fondo es música. Las melodías del segundo disco son mucho más abiertas, algunas son más felices y otras no. No pasa nada, todas se dejan querer. Al añadir la voz conseguimos ese toque más extremo. No creo que seamos exclusivamente Metal Extremo, Death Metal o Black Metal. El que diga que somos Death Metal melódico es que igual no se ha escuchado el disco al completo. Supongo que se afirma porque la voz es gutural, pero si quitas la voz ya me dices lo que escuchas.

-Las definiciones siempre son complicadas y peligrosas.

Cierto, pero muchas veces se puede tender hacia lo fácil. Escuchas una voz femenina cantando en gutural, haces algún black beat  y ya tiene que ser Death Metal melódico.

                                       Fenris.                                                     Diva Satanica.

-En estos últimos tiempos ha cambiado bastante la manera de escuchar música, coincido con vosotros en lo importante de promocionar una determinada canción. De alguna manera se está volviendo a algo parecido al formato single de los años cincuenta y sesenta.

También hay que tener en cuenta que han cambiado mucho las cosas en estos años. Antes, cuando querías escuchar un disco, tenías que ir a la tienda, comprarlo y tener un sitio en el que darle al play para empezar a escuchar; actualmente lo tenemos todo al instante en los teléfonos móviles. Igual es por eso que como lo tienes todo inmediatamente, aquí y ahora, en cuanto pasan veinte segundos del tema y no te ha enganchado te vas al siguiente o cambias de disco. Hoy en día lo tienes todo en plataformas digitales como Spotify. El problema es que en la actualidad no cuesta prácticamente nada acceder a la música. Antes tenías que seleccionar muy bien los discos en los que invertías tu dinero y los llegabas a quemar de tanto escucharlos.

-O el entrañable concepto de quedar con los amigos en un bar y charlar sobre los discos que estás escuchando.

Eso, quedar con los amigos e intercambiar música e impresiones. Y de esto nos damos cuenta los que vivimos la época de comprar música en formato físico, imagínate estas nuevas generaciones que ya han nacido sin conocer esto. Hasta cierto punto en comprensible, vivimos cada vez más rápido.

-No hay cultura del esfuerzo. Se tiene acceso a todo casi de manera inmediata.

Lo que no te ha costado algo parece que lo valoras menos. Incluso muchos grupos no consiguen durar puesto que lo quieren todo y ahora, ven que eso no pasa y abandonan.

-Actualmente contamos con festivales como Leyendas del Rock o Madrid Is The Dark y, además de vosotros, suenan los nombres de otros grupos como [In Mute] u Orion Child. ¿Puede ser ahora un momento interesante para la música extrema en este país? ¿Piensas que hay un mercado en España para este tipo de música?

La escena está bien. Hay muchos grupos y muy buenos. El primer problema es que, pese a tener buena música, no la estamos exportando; las discográficas potentes de fuera lo que buscan son las ventas y no se arriesgan con los grupos de aquí. Además, y puede que en parte me equivoque, tengo la sensación de que la afluencia de público a los conciertos en nuestro país en general es baja. Así es muy difícil mantener a flote un negocio. Tampoco soy quien para decir a los demás lo que deben de hacer, la gente asistirá a lo que le guste, pero se ve que no interesa lo suficiente para que sea algo rentable.

                                                             Éadrom, Diva y Fenris.

-¿Hay alguna canción de este disco a la que le tengas un especial aprecio?

Para escuchar, porque me gusta el resultado final y porque pienso que representa bastante lo que es Bloodhunter, sería “Let the storm come”. Para tocar la que más me gusta es “Ezequiel 25,17”, me lo paso en grande al interpretarla.

-¿Y alguna canción que pienses que gana cuando la interpretas en directo frente a su versión en estudio o al contrario?

“The bloody throne” es un tema que en disco es una canción más, pero en directo la gente se vuelve loca; en cuanto empieza el riff de guitarra se caldea el ambiente. Nos dimos cuenta según la tocamos, así que habrá que hacerla en directo aunque en el disco pase algo más desapercibida. Otro tema que gana en directo es “Embrace the dark light”, aunque salió en vídeo clip pienso que es en directo dónde cobra otra dimensión. Es el final apoteósico, fuerza y tralla sin parar.

-¿Hasta dónde queréis llegar con Bloodhunter?

Lo más importante es escuchar a la gente que sabe de esto y seguir sus consejos. Nosotros ahora trabajamos la música, la imagen; nos pueden aconsejar que invirtamos más en promoción o que saquemos alguna versión en algún recopilatorio e intentamos escuchar a la gente que creemos que sabe. En esto estamos, trabajamos todo lo que podemos y el tiempo dirá. Parece que poco a poco esto va dando sus frutos, de hecho ya estamos componiendo el siguiente disco.

-Muchas gracias por vuestro tiempo, colaboración y disponibilidad para esta entrevista, os deseamos la mejor de las suertes para vuestra inminente gira durante este 2018.

Muchas gracias a vosotros por la entrevista, esperamos veros en los conciertos de la gira.





                                                    Bloodhunter: "Let the storm come".
 


domingo, 20 de mayo de 2018

“Space station # 5”: George Lynch/Kelly Keeling.


Traemos aquí este clásico del grupo del tristemente fallecido guitarrista Ronnie Montrose y que apareció en el mítico primer disco da la banda, también titulado “Montrose”; buen Hard Rock norteamericano de principios de los setenta, esos años rebosantes de creatividad y que sentaron muchas de las bases de lo que tanto nos gusta a algunos de nosotros.


La revisión de la canción viene de la mano de George Lynch a la guitarra, Kelly Keeling a las voces, Jeff Martin a la batería y Gunter Nezhoda en el bajo; cuentan además con la colaboración en las rítmicas de Kevin Curry. Una formación de lujo para revivir de nuevo esta canción, ofreciendo una lectura en clave de Rock potente y sin concesiones; la base rítmica sonando a piñón, la guitarra solista incendiaria de Lynch explotando desde el riff del inicio y la brutal voz de Keeling liderando el asunto mientras hace gala de la amplia gama de recursos de la que es poseedor.

                                            George Lynch.                                  Kelly Keeling.

La mayoría de la gente conoce a George Lynch como el guitarrista de Dokken, grupo con el que grabó sus trabajos más reconocidos y que le otorgaron la fama y el éxito durante los años ochenta, pero es menos conocida toda su producción musical posterior, tanto en solitario, con su grupo Lynch Mob o en los innumerables proyectos en los que ha hecho sonar su guitarra. En cuanto a Kelly Keeling, pese a haber trabajado con muchos músicos de primer nivel y poseer uno de los registros vocales más interesantes de los últimos años, permanece prácticamente desconocido a los ojos del gran público. Uno no tiene más que escuchar la colaboración que hizo junto a Yngwie Malmsteen dentro del tributo a Deep Purple que apareció a mediados de los noventa para darse cuenta de que lo de este tipo es especial, pero esto es marginal.


Lynch llamó a Keeling para que metiese las voces en uno de los discos en solitario que grabó el guitarrista, concretamente el que salió en el año 2004 bajo el acertado título de “Furious George”. Dicha obra se trataba de una revisión de versiones de clásicos de Rock, escogidos con un buen gusto y un criterio que demuestran el amplio y asentado bagaje musical del que hace gala nuestro querido Mr. Scary. Huye de los architrillados temas que nos agobian en cada nuevo recopilatorio, acercándose a otras canciones igual de representativas de la cultura musical de los últimos cincuenta años. Alterna temas que cualquier seguidor del Rock conoce con otras gemas más escondidas, pero igual de efectivas. Consigue recrear ese sentimiento de obra musical completa con cuerpo propio, que tan en desuso se encuentra hoy en día,  más allá de una mera colección de grandes éxitos. Buen Rock, con un sonido potente y orgánico producido por el propio Lynch y por Mike Varney, otro de esos visionarios que entiende algo de cómo hacer sonar esta música que tanto nos apasiona.

                                                   George Lynch: "Space staion # 5".
               


domingo, 13 de mayo de 2018

REFLEXIONES METÁLICAS


Una sección de nuestro colaborador “Metálico”.

¿Rock en inglés, en español, en alemán o en...?


Todos coincidiremos en que el Rock es un idioma universal. Sin lugar a dudas, transmite, consigue emocionar independientemente del origen de los músicos  como del de la audiencia. No hay barreras, seamos de donde seamos podemos `sentir’ esos acordes aunque su creación haya tenido lugar lejos, muy lejos, lejísimos.
Tradicionalmente, el Rock ha ido acompañado por unas letras en inglés. Normal si se tiene en cuenta que nació en EE.UU y que sus ‘progenitores’ y principales influencias también hablan este idioma. Sin embargo, según el Rock fue extendiéndose por todo el planeta empezaron a acompañarle otras lenguas, todos las que se hablaban donde el Rock llegó, así esta música cumplía la dualidad universal-local que la hacía totalmente asimilable y cercana.
De todas formas, para muchos el idioma del Rock seguía siendo el anglosajón y despreciaban el Rock cantado en otra lengua, aunque se perdiera la oportunidad de hacerlo más inteligible para llegar a una audiencia determinada.
De hecho, habitualmente los grupos no anglosajones que querían llegar a audiencias de varios países solían cantar en inglés, era cuasi norma. Por el contrario, si mantenían su lengua materna tenían muy difícil, casi imposible (salvo contadas excepciones) triunfar en la escena internacional.



No sé cómo sería en otros países, pero en España si bien se consideraba más que apropiado que un grupo alemán, francés, etc, adoptase la lengua de Shakespeare para llegar a sus oídos, la cosa cambiaba cuando era un grupo patrio el que se atrevía a cantar en inglés, sobre todo si su trabajo no tenía una versión en castellano, pues era algo que no se comprendía. Por lo cual muy pocos grupos españoles se aventuraban a hacerlo, aunque hay que afirmar que el tiempo ha ayudado a romper estos estereotipos y cada vez son más los grupos nacionales de Rock que ven como algo normal cantar en inglés. Creo que esto es posible también porque la audiencia española cada vez se enfrenta a ese idioma con mayor conocimiento y seguridad.
Pues también es perfectamente entendible que un público que mayoritariamente desconocía el inglés y demandaba historias cercanas, con las que pudiese identificarse, prefiriera el Rock en español si se lo podían ofrecer, claro.
Como todo en la vida, será cuestión de gustos el Rock en inglés, en español, en alemán, en francés, en..., etc. O más bien dependerá del género o de la canción en concreto.

Metálico