Clube de Adictos a Deep Purple

Púrpura Chess

This blog is basically a musical site. Here we talk about the music we like, using different angles. As dear and missed Jon Lord once said: “Music is the highest kind of Art that exists”. I think the same way too.

Púrpura Chess

Púrpura Chess

sábado, 21 de abril de 2018

Entrevista a Monterrey.


Monterrey es el nuevo proyecto del guitarrista José de Benito acompañado del incombustible Manolo Arias a las guitarras y de la voz de Julio Dávila. Buenas canciones  de Hard Rock clásico de los setenta con aires sureños que se desprenden hasta del propio nombre del grupo. Manolo Arias nos contó toda la actualidad del grupo, que publicó el pasado año un Ep de presentación y que se encuentra ultimando lo que será su primer disco de larga duración.


-La primera pregunta es obvia. ¿Cómo se forma Monterrey?

Se montó a raíz de Dr. Snake. Fue una idea de José de Benito. De hecho el nombre era suyo, tenía un grupo con ese nombre que hacía Hard Rock igual algo más duro. Decide empezar de cero y lo enfoca más al Hard Rock clásico de los setenta.  Las influencias son claras: Zeppelin, Purple o Lynyrd Skynyrd. Es una amalgama de Hard Rock clásico y Rock Sureño.

-La primera vez que oí hablar de vosotros me llamó poderosamente la atención vuestro nombre, me recordó al Rock Sureño. Y si el melódico en España se lleva poco, el sureño ni te cuento. Dices que el nombre era de Jose, ¿la línea musical era también suya o de todos?

La música ha sido una cuestión consensuada. Todos lo teníamos muy claro. Además, nos apetecía mucho hacer algo de este palo. Ha habido un momento en mi vida en el que solo escucho Rock clásico, incluso el sonido de mi teléfono es de este tipo, pienso que es la mejor música.  No solo eso, sino que sigo diciendo que en los años setenta se inventó toda la música: Electrónica, Disco, Punk o Rock, todo se hizo entonces.  Luego se ha ido puliendo a posteriori.


-A finales de 2017 publicasteis vuestro Ep de presentación, titulado “Monterrey” como el nombre del grupo. La canción que abre, “Encadenado a tu piel”, es muy directa y engancha. La siguiente, “Me olvidé de ti”, tiene un aire a Whitesnake.

Whitesnake está muy presente. El teclado al inicio de “Encadenado a tu piel” es propio de ellos. Las influencias siempre acaban saliendo. En el nuevo disco, hemos incidido un poco más en el Rock Sureño, pero hay referencias a Zeppelin o Whitesnake. En el Ep puedes encontrar estas referencias, incluso cosas de los primeros Aerosmith, siempre con la idea clara de no salirnos de los setenta. Esta era la música que escuchaba cuando era adolescente y me marcó.
  
                                                            Monterrey: "Me olvidé de ti".

-Todo el Ep me ha gustado mucho, pero me ha llamado especialmente la atención el tema “Náufrago”. ¿Nos puedes contar algo de esta canción?

El riff lo tenía de hacía muchísimos años, creo que de la época de Motores porque lo compuse estando en Vigo. Compuse una canción con ese riff, pero nunca me terminó de convencer. Hasta que un día decidí que tenía que hacer algo con ello, siempre con la premisa de que tenía que ser a partir del riff. Desarrollé todo el tema y luego Julio Dávila se encargó de hacer una letra preciosa.

-El disco se cierra con “Ya no tengo tu amor”, tal vez la más potente y oscura del Ep. Las canciones presentan algo así como un abanico compositivo.

Yo suelo decir que esa canción es nuestro “Mistreated”. El EP es un muestrario de la personalidad musical del grupo, es un reflejo bastante fiel de nuestra música.

-Háblanos del último disco del grupo, ¿en qué momento de elaboración está?

Está completamente grabado, solo falta la masterización. Es una evolución del Ep, tan sencillo como eso. Hemos incidido tal vez algo más en el aspecto del Rock Sureño, pero simplemente porque ha surgido así. No hay teclados. Debido a que Pável Mora se fue, decidimos prescindir de este instrumento, por lo que es un disco muy guitarrero. Al principio surgen las dudas, pero nos hemos llevado una gran sorpresa con el sonido. Es como un trallazo, suena todo muy limpio. Las guitarras están muy claras y el sonido final es muy rockarolero. También las canciones son muy variadas, desde temas muy contundentes con algún aire Zeppelin hasta cosas que rozan a los Allman Brothers. En general el disco es muy variado.

-¿Hay alguna fecha prevista de publicación?

En principio no, la verdad es que no tenemos prisa. Estamos en negociaciones para ver si alguna compañía está interesada en sacarlo a la venta.

-¿Y título para el disco?

Tampoco hay nada por ahora. Ya se verá.


-Así que Pável ya no está con vosotros. ¿Por qué dejó el grupo?

Fue un poco lo de siempre. Nadie vive de esto y sus compromisos laborales le absorbían mucho tiempo. Hubo un momento dado en el que nos comentó que no podía seguir.

-Es triste que sean así las cosas. Un grupo no sale delante de la noche a la mañana.

Cierto, además Pável es un gran teclista. Son las circunstancias de la vida y ante eso poco puedes hacer. Es algo que ya viví con Atlas y es triste, pero es lo que hay.

-¿Cuál es la formación actual de Monterrey?

Julio Dávila a la voz, Nacho Arriaga a la batería, Julio Gutiérrez “Guti” en el bajo, y Jose de Benito y yo en las guitarras. No valoramos buscar a otro teclista. A veces te surgen así las cosas. Queremos seguir por esta línea para ver qué pasa, cómo suena y nos hemos dado cuenta de que los temas suenan muy bien. Incluso los del Ep resulta que también suenan bien sin teclados. Esto se puede deber a que los temas se compusieron con guitarras, no pensando específicamente en el teclado que funciona como un aderezo más. En algunas partes puedes echarlo de menos, pero no es algo que haga desmerecer a la canción en su totalidad.

-¿Espectativas de Monterrey?

Tocar en directo, lo más inmediato es que tocamos  el 27 de Abril en la sala La Mala de Madrid. También tocamos en la sala Blackbird, un sitio acogedor y encantador, el 19 de Mayo.  El 16 de Junio vamos a estar en un festival en León. Van saliendo cosas.

-Desde aquí os deseamos toda la suerte del mundo con vuestro grupo. Muchas gracias por este tiempo que nos habéis dedicado.

Muchas gracias a vosotros por vuestro interés.



jueves, 12 de abril de 2018

REFLEXIONES METÁLICAS



Una sección de nuestro colaborador "Metálico".

Camisetas heavys en las tiendas de moda


Desde hace un tiempo las tiendas de ropa más de moda se han lanzado a vender camisetas de grupos de Rock y de Heavy. Primero fueron de los Rolling, Ramones, AC/DC, Kiss o Guns and Roses. Pero ahora también se han sumado las de Mötorhead, Iron Maiden o incluso... Slayer. He de reconocer que el ver un maniquí con una camiseta del combo de Steve Harris en la tienda de Primark de Gran Vía de Madrid me molestó, sí. Aunque sobretodo me sorprendió también es cierto que no me resultó agradable, para nada. 


Por un lado, podría pensar que es algo positivo que parte del merchandising de grupos que me pirran pueda gustar mayoritariamente y que eso puede ser un trampolín para que llegue a más gente. Sin embargo, ese pensamiento no tuvo mucho éxito. En mí crecía una cierta indignación que al tratar de racionalizarla me dio como posible explicación algo que era ‘ley’ en mis años mozos: Sólo se podía llevar la camiseta de los grupos de música que realmente te gustaran. Algo que, sin duda, tiene que ver con el encanto que tiene ser un amante de un tipo de música que no es para el oído más superficial y mayoritario.
Puede ser un tanto sectario, no digo que no, pero así parece ser cuando aparece mi vena intransigente que acepta solo que ciertos grupos de Rock duro o Heavy puedan ser accesibles al gran público, pero no otros que son mucho menos ‘comerciales’, que son ‘nuestros’ y solo nosotros les podemos disfrutar. Me hace gracia leer esto, pero hace 20 años y en ciertas noches lo pudiera haber firmado.
Fuera ya de estas divagaciones sí es verdad y en eso me mantengo que no me gustó aquel maniquí, pero tampoco lo hubiese quitado: “Up the irons”.


Metálico

 

sábado, 7 de abril de 2018

G3: Joe Satriani, John Petrucci y Uli Jon Roth. Gira europea y conciertos en España.


Estos tres grandísimos músicos se encuentran embarcados en una gira por Europa y justamente en estos días actúan en territorio español, más concretamente en Bilbao, Barcelona y Madrid, por lo que todo aquel que sienta la más mínima pasión por el instrumento de seis cuerdas no debe dudar ni por un solo segundo en acercarse al concierto que le pille más cerca de su residencia para poder disfrutar de algo de lo que pocas veces podemos presenciar y disfrutar. Cada guitarrista está acompañado de los siguientes músicos: Uli Jon Roth viene con Niklas Turman a la guitarra y voz, David Klosinski a la guitarra, Corvin Bahn al teclado, Michael Ehre a la batería y Nico Deppisch al bajo. John  Petrucci se acompaña de Dave LaRue al bajo y Mike Mangini en la batería. Por su parte Joe Satriani toca con la base rítmica de John Travers y Bryan Beller en la batería y bajo respectivamente y Mike Keneally en el teclado y guitarra; atentos a Keneally que nos voló la cabeza con un pedazo de solo de guitarra en la última visita con Satriani a Madrid y que demuestra la enorme calidad que atesora.


La idea del G3 gira en torno a la figura de la guitarra, es una especie de concierto/festival en el que actúan tres guitarristas con sus respectivos músicos o con una base rítmica buscada para la ocasión –siempre según decida cada invitado–. Cada guitarrista toca por separado un set de unos cuarenta y cinco minutos de duración, a veces el segundo o el tercer acto pueden alargarse algo más en el tiempo, para finalizar todos juntos en escena interpretando tres o cuatro canciones más a modo de bis. Todo un orgasmo, no solo guitarrero sino musical en toda su esencia. El concepto del G3 salió de la privilegiada mente de Joe Satriani –como no podía ser de otro modo, un tipo de esos que ha marcado a su generación–. Alguien como Satriani –con una arrolladora personalidad, muy por encima de egos y demás superficialidades  estúpidas y con una capacidad de comunicación y transmisión de conocimientos casi tan grande como su talento–, decidió un buen día que sería perfecto ofrecer un espectáculo enfocado al universo conceptual de la guitarra en el Rock. Puso a sus mánagers a trabajar, contactó con unos cuantos amigos músicos tan fuera de lo común como él mismo –de hecho ha sido profesor de gente como Kirk Hammett o el mismísimo Steve Vai–, cuadraron agendas y salió como resultado el G3; que viene a querer significar tres guitarras.

                         Joe Satriani.                                 John Petrucci.                                Uli Jon Roth.

El primer G3 tuvo lugar en Norteamérica durante el otoño de 1996, recuerdo perfectamente cómo disfruté el verano siguiente con el primer documento sonoro que publicaron del evento: “G3: Live In Concert”. Esa primera encarnación del G3 contó, además de Satriani, con Eric Johnson y Steve Vai; casi . Pero es que de artistas invitados actuaron antes Kenny Wayne Shepperd y Adrian Legg, por lo que el asunto no fue cuestión baladí. El tour fue todo un éxito y se programó otro para el año siguiente. La gira G3 se presentó entonces en Europa, con un cartel de miedo: Joe Satriani, Michael Schenker y Uli Jon Roth; además estos shows suponían la vuelta a los escenarios de Uli Jon Roth, por lo que el aliciente era extra. Un elenco inmejorable y que de paso reivindicaba la importancia de Scorpions dentro del peculiar universo del Rock, no debemos olvidar que Schenker y Roth fueron los dos guitarras solistas que estuvieron en el grupo antes de la llegada de Matthias Jabs. Recuerdo como si fuese ayer el día que descubrí gracias a un incipiente –al menos en mi caso– internet el anuncio de este tour que me ilusionó como pocas cosas lo habían hecho antes, ¿juntos en un mismo concierto Schenker y Roth… y con Satriani?; vamos, lo más. Lamentablemente el concierto previsto para España se suspendió, como no, y de hecho en las citas francesas Uli Roth fue sustituido por Patrick Rondat. Imagino que lidiar con Schenker en aquellos años no debía ser tarea fácil, a nivel personal no atravesaba su mejor momento –de hecho ni físicamente mostraba su mejor forma, recuerdo además que se tiñó el pelo de oscuro–, estaba inmerso en sus idas y venidas de UFO e imagino que luchando contra los demonios personales que desgraciadamente le han acompañado durante prácticamente toda su carrera musical. Parece ser que Joe Satriani tuvo ciertas tensiones con Michael y, como amablemente comenta Uli, parece que no llegaron a establecer conexión entre los dos. Eso sí, en escena los conciertos resultaron brillantes.

                                                    G3 1998: Satriani, Schenker y Roth.

Permitidme que, en un ejercicio de parcialidad absoluta, nos sumerjamos de lleno en esa gira en particular tan particular. Los conciertos comenzaban con Uli Jon Roth, que iba secundado por la vocalista Liz Vandall, el teclista Don Airey, el bajista Francoise Garny y el batería Clive Bunker; vaya banda, por Dios. Disponían de unos cuarenta minutos para deleitar al personal, comenzaban con el tema “Sky overture”, una composición inédita que el propio Uli compuso especialmente para esta gira y que tiene una curiosa anécdota que esperamos compartir con vosotros en cuanto podamos publicar la entrevista en profundidad que finalmente hemos podido realizar con el propio Roth. Esta canción, perfecta simbiosis entre el Rock y la Música Clásica, de bellísima factura e inusitada sensibilidad, me tuvo obsesionado durante mucho tiempo y a día de hoy todavía es un placer encontrarme con ella. 

                                            Uli Jon Roth: "Sky overture". G3 1998. (Cortada).

                    Uli Jon Roth: "Sky overture" completa. Del disco "Legends: Live At Castle Donnington".

El set list de Roth era el siguiente: “Sky overture”, “Tuona e fulmina” que es la parte de “Las Cuatro Estaciones” de Vivaldi del Verano que todo el mundo conoce, “Earthquake”, “Hiroshima” cantada por Liz Vandall con una sensibilidad que te eriza la piel, “Polar nights” y el “Beethoven’s Fifth Symphony” de cierre; colosal. Una vez más no os fieis de lo que pone en según qué sitios de internet sobre el setlist de Roth para esta gira porque suele ser erróneo, como muchas veces suele ocurrir. Seguía la actuación de Michael Schenker Group con Gary Barden y David Van Landing a las voces, Shane Gaalaas en la batería y Seth Berstein en guitarra y teclado. Tocaban estos temas: “In search of the piece of mind” del primero de Scorpions, “Assault attack”, “Another piece of meat”, “Into the arena”, “Let it roll”, “Captain Nemo”, “Written in the sand” del disco del mismo título que presentaban por entonces, “Essence”, “Lost horizonts”, “Attack of the mad axeman”, “Bijou pleasurette”, “Positive forward” del primero instrumental acústico de Michael y el clásico “Armed and ready”. Toda una delicia para los oídos. En tercer lugar salía Joe Satriani acompañado de Stu Hamm al bajo y de Jeff Campitelli a la batería. Presentaban por entonces el estupendo disco “Crystal Planet”, uno de los que más me llegan de Joe y eso que los tengo todos en las estanterías de mi casa. Set list: “Up the sky”, “House full of bullets”, “Crystal planet”, “Time”, “Raspberry jam delta V”, “Lights of heaven”, “Ice nine”, “The mystical potato”, “Summer song”, “Always”, “Satch boogie” y “Surfing with the alien”; imaginación, técnica y belleza personificadas. Algunas canciones de los tres repertorios podían variar ligeramente, incluir o retirar algún tema según fueran los tiempos de cada actuación. La parte final del show era para que saliesen todos a tocar un par de canciones: “The thrill is gone” que en algunas de las actuaciones suena realmente embaucador, elevando el tema a la categoría de potente Blues Hard Rock de primerísima categoría, y la rendición al clásico de Hendrix titulado “Voodoo Chile”. Pese a que todos los conciertos de la gira seguro que rayaron a  gran nivel, me quedo particularmente con las actuaciones de Zurich, en la que Uli se marcó un “Polar nights” de órdago, y la de Londres en la que invitaron a subir a escena a Brian May para que les acompañase en el bis.

                                                     Satriani, Schenker, Roth y May.

Además de Steve Vai, que es el que más veces ha acompañado a Satriani en estos fenomenales G3, y Uli Jon Roth, que repite siendo esta ya su segunda participación en estos conciertos, también John Petrucci ha acompañado a Joe con anterioridad en otros de sus G3 además de este último que en estos días se celebra. En el año 2001 Joe Satriani, Steve Vai y el guitarra fundador de Dream Theater, John Petrucci, se embarcaron en otra configuración del G3 en Norteamérica, mientras que en el año 2005 repitieron line up actuando en EEUU y Japón. De esta gira salió el tercer y hasta la fecha último disco en directo editado por estos monstruos de la música. Curiosamente y según admite el propio Petrucci, la llamada de Satriani acabó desembocando en lo que sería el primer disco en solitario del afamado guitarra de Dream Theater bajo el nombre de “Suspended Animation”. El elenco de músicos que han participado en las distintas ediciones del G3 es amplio y rebosante de calidad, aunque ha habido cantidad de anécdotas y situaciones curiosas que, sin duda, darían para un extenso artículo que tal vez en un futuro retomemos. Recuerdo que la primera gira G3 que pasó por España recaló en la madrileña sala La Riviera para presentar a Joe Satriani, Steve Vai y a Robert Fripp sustituyendo a todo un Yngwie Malmsteen que había realizado el tramo Norteamericano del tour en el año anterior. La ¿actuación? de Fripp fue para mear y no echar gota. Escondido en un lateral del escenario se pasó más de media hora realizando sonidos inconexos con su guitarra; imagino que para eruditos pertenecientes a una raza superior serían la quintaesencia del arte, pero a mis pobres e incultos oídos no les parecieron más que ruidos. En fin.
De cualquier modo una nueva página de este interesantísimo concepto del G3 se escribe estos días y tenemos la oportunidad de vivirlo en primera persona durante los conciertos españoles.